La ciencia cree que mientras menos te muevas, mejor.

El poder controlar el mundo con un solo dedo, esa es la esencia del control remoto. Este accesorio, creado en un principio para los televisores, se convirtió con el tiempo en un dispositivo indispensable para un sinnúmero de aparatos electrónicos, que van desde los reproductores de música y video hasta el aire acondicionado, pasando por las alarmas de los autos y las puertas de los estacionamientos. Y quizás en el futuro, todo esté a disposición de un simple objeto de plástico y cobre, con un puñado de botones.

En un artículo publicado en la página web EcuRed (http://www.ecured.cu/Control_remoto), podemos encontrar un breve resumen histórico del control remoto, llamado en algunos países “mando” o “mandos a distancia”, que funcionan, la mayoría de ellos, comunicándose con sus respectivos aparatos vía señales de infrarrojo (IR). Algunos pocos todavía utilizan señales de radio. Esto quiere decir, que para que la comunicación entre el control y el equipo que este controla se pueda dar, es necesario que se contacten visualmente, por lo que el mando no puede ser utilizado desde otro lugar donde no realice contacto directo.

Los primeros controles remotos se construyeron a finales del siglo XIX y comienzos del XX en Estados Unidos. Estos funcionaban con ondas electromagnéticas y no tenían el pequeño tamaño de la actualidad, sino que eran grandes robots de acero y cables metálicos.

Después, aproximadamente en 1950, la empresa Zenit Electronics  Corporation diseñó un control remoto que empleaba cables para enviar mensajes a un motor capaz de controlar ciertas operaciones del equipo, como cambiar de canal, subir el volumen, apagar y encender. Este aparato, bautizado como “Lazy Bones” no tuvo mucho éxito, debido a lo incómodo que resultaban los cables y la poca oferta de canales de televisión, que no justificaban su existencia.

Sin embargo, el fundador de la empresa, estaba convencido que el negocio de la televisión se encontraba en franco crecimiento, apoyado en la proliferación de incómodos anuncios, que seguramente molestarían a la audiencia. Esto le hacía pensar que el control remoto triunfaría en el mercado en muy poco tiempo. Fue así como empezó a trabajar en una innovación que permitiera eliminar los cables y nació el “Flashmatic”, considerado el primer mando a distancia inalámbrico para televisores, desarrollado por el ingeniero Eugene Polley, en 1955.

Para que funcionara, en las cuatro esquinas del televisor se dispusieron células fotosensibles, a las que había que apuntar con precisión. El problema era que cualquier fuente de luz podía modificar los parámetros del televisor. La reparación de este fallo daría pie a una nueva innovación en controles remotos. En 1956, Robert Adler ideo el “Zenith Space Command”, que en lugar de usar luz, empleaba ultrasonido para comunicarse con el televisor.

Fuente: EcuRed: http://www.ecured.cu

Foto cortesía: Pixabay.com

https://pixabay.com/es/control-remoto-le%C3%B3n-assist-loewe-tv-182059/

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